Cuando mi tienda favorita me hace más caso que mi novio

Cuando mi tienda favorita me hace más caso que mi novio


Tenemos una muy buena y amorosa relación que espero dure toda la vida, nos conocimos en un centro comercial, cuando después de estar observando a la distancia decidí acercarme. Al entrar a la tienda vi que había un letrero con la clave de Wi-Fi, me conecte y de inmediato recibí un mensaje de bienvenida, posteriormente me hizo algunas preguntas como de primera cita: mi nombre, mi edad y mis intereses etc.

Estuve paseando en la tienda un rato y me quedé observando algunos productos que me llamaron la atención. Recibí un segundo mensaje con una notificación anunciando las promociones disponibles, así que decidí aprovechar y comprarlos, hicimos clic de inmediato.

Un par de semanas después, recibí una llamada de uno de los dependientes de la tienda preguntándome qué tal me funcionaron los productos que había comprado y me avisó también que habría una venta especial en un par de días. Me hubiera encantado ir a la venta pero no lo logré, lo bueno es que consecutivamente recibo correos electrónicos con los nuevos productos o las promociones y ofertas, ¡nunca me olvida!

La semana pasada fue mi cumpleaños y me envió una linda felicitación electrónica con un cupón de descuento y una cortesía para tomar una clase con un experto. Así es, mucho más de lo que recibí de otras personas.

Sin duda alguna puedo decir que la relación que tengo con mi tienda favorita es muy similar a la que querría con mi novio. Sabe exactamente lo que me gusta, me manda mensajes frecuentemente para contarme qué hay de nuevo, preguntar mi opinión o invitarme a visitarla, pero sin hartarme, se acuerda de mí en ocasiones especiales y por si fuera poco me da la opción de “unsuscribe” de la cual puedo hacer uso en el momento que yo quiera sin mayor drama, si es que en algún momento quiero dar fin a nuestra relación.

Seguramente algún día las relaciones de pareja llegarán a este grado de perfección… algún día.