El secreto del mejor restaurante del mundo.

El secreto del mejor restaurante del mundo.


El Bulli fue un restaurante español multigalardonado que se mantuvo en servicio de 1961 al 2011, tiempo en el cual logró posicionarse como el mejor restaurante del mundo al lograr el difícil reto de convertir la comida en arte.

Como era de esperarse no es el tipo de restaurante al que puedes llegar a comer cada que se te antoje, para visitarlo tu nombre tiene que ser parte del selecto grupo que conforma la lista de espera y puedes estar en ella hasta un año antes que llegue tu turno dado que el afamado restaurante sólo atiende a un número limitado de clientes por día.

Este restaurante ha logrado trascender y llevar al siguiente nivel la experiencia culinaria gracias a la creatividad e innovación. A continuación analizaremos los conceptos básicos que lo llevaron al éxito.

1.Nuevas ideas: desde la entrada de Ferran Adrià como jefe de cocina en 1984, el restaurante se caracterizó por tener talleres con cocineros dedicados a la investigación y experimentación del quehacer gastronómico, logrando ofrecer nuevas propuestas como la cocina molecular.

2.Lo tienen todo fríamente calculado: se sirven 35 platos para cada cliente, por lo cual es necesario llevar un registro oportuno de los elementos y matices de cada plato para lograr la absoluta armonía, ademas de un control preciso de la logística y planeación para que todo fluya correctamente.

3. Cada cliente come un menú personalizado: al estar los clientes en una lista de espera durante varios meses, el personal del lugar tenía tiempo de preguntar sobre posibles alergias o intolerancias a ciertos alimentos,  lo cual se considera al momento de diseñar el menú de ese día. También se revisaba si los clientes que visitarían el restaurante ya habían asistido antes para asegurarse de no servirles algo igual o similar a otro platillo que ya hubiesen probado.

4. Se busca crear nuevas experiencias: en este restaurante el deleite de todos los sentidos fue primordial, y para ello no solo se toma en cuenta el sabor, sino también la textura, el juego de temperaturas, el aroma, el impacto visual de cada plato y hasta los sonidos, todo esto se conjunta para crear un viaje de sensaciones en el comensal.

El Bulli es un ejemplo de un restaurante que logró llevar la experiencia del cliente a niveles insospechados, para lo cual tenían un equipo de personas perfectamente capacitadas para ejecutar su tarea y cuidar hasta el más mínimo detalle, sin embargo, ofrecer un servicio así no tiene porqué ser exclusivo de unos cuantos. Hoy en día la tecnología ofrece multiples alternativas para que el servicio de tu negocio llegue al siguiente nivel.