El WiFi me salvó el día de las madres

El WiFi me salvó el día de las madres


Lo admito, mi mamá es bastante quisquillosa cuando se trata de la atención que recibe en tiendas y establecimientos, y si a eso le sumamos olvidé felicitarla en su cumpleaños, podemos concluir que no iba a ser fácil cumplir con sus expectativas el pasado 10 de mayo.

Después de una apropiada comida hecha en casa se me ocurrió ir de compras con ella, porque eso de atinarle al color y la talla nunca ha sido mi fuerte y tenía que redimir mi imagen a como diera lugar.

Entramos a la primera tienda y nada fue del agrado de mi madre, se quejó porque la distribución de los productos le parecía inadecuada, el personal no era amable y hasta de que la tienda olía raro.

En la segunda tienda se quejó de que la señorita "nos perseguía" por toda la tienda repitiendo una y otra vez si nos podía ayudar en algo, traté de explicarle que la señorita solo estaba tratando de ser amable (o sea de vendernos algo) a lo que ella respondió que deberían de encontrar formas menos invasivas y más efectivas de dar un buen servicio al cliente.

Finalmente nos sentamos en una banca ubicada en un pasillo del centro comercial a descansar, cuando se me ocurrió revisar si había alguna red Wi-Fi a la cual me pudiera conectar para inmortalizar el épico día en Facebook con una fotografía, efectivamente así fue, la red de una tienda de ropa para damas estaba abierta, me conecte, me pidió algunos datos para permitirme la conexión y a los pocos minutos después de publicar mi perfecta selfie con mi madre en las redes sociales, vi que me había llegado una notificación de la tienda de ropa diciendo "Cómprale una prenda a mamá y llévate la segunda a mitad de precio."

Le propuse a mi madre entrar y sorpresivamente casi no se quejó, las prendas fueron de su agrado, el personal fue amable, bueno, hasta dijo que olía bien la tienda, el único detalle fue que no pude pagar con la tarjeta que yo quería y tuve que elegir otra forma de pago, de lo cual me pude quejar al salir de la tienda, porque me enviaron un mensaje para preguntar mi opinión sobre el servicio. Sí, me preguntaron por mensaje, aunque sea difícil de creer.

Sin duda alguna esta tienda que se apoya en una plataforma llamada Hostspot para mejorar su servicio e interacción con los clientes se ha convertido en una de las favoritas de mi madre, y ¡vaya que es un cliente exigente!