La misión imposible de comprarle un regalo a mi suegra.

La misión imposible de comprarle un regalo a mi suegra.


Se acercaba el 10 de mayo y mi novio no hacía más que mencionar sutilmente las opciones de regalos que tenía para darle a mi mamá. ¡Él tenía cuatro opciones! mientras yo, me estresaba cada vez más al darme cuenta que no tenía ni la más remota idea de qué regalarle a la suya. 

Decidía aprovechar las ofertas del fin de semana previo y me armé de valor.

Pasé por varios aparadores, traté de visualizar el gesto de mi adorada suegra al abrir cada uno de los objetos que estaban frente a mí antes de decidir entrar a la primer tienda.

Cuando por fin crucé una puerta, vi que había carteles que anunciaban los descuentos de la «mercancía seleccionada» pero nunca pude identificar cuál era esa dichosa mercancía.

Entré a otra tienda y me fui a una sección ubicada al fondo que estaba llena de gente, pensé que seguramente sería la sección de promociones, y en efecto. Encontré dos suéteres que imaginé podrían gustarle. No obtuve ayuda de ningún empleado, así que opté por pedirle a dos señoras que me ayudaran a elegir la talla del suéter, les describí la complexión física de mi suegra. Por supuesto, ambas señoras me aconsejaron comprar tallas completamente diferentes.

Después de entrar y salir de varias tiendas pensé que sería una buena idea comprarle zapatos, porque definitivamente es más fácil que comprar ropa, pero no puede encontrar a ningún empleado de la tienda que me dijera que talla es 32 europeo en mexicano. Cansada de estar parada frente al aparador de zapatos de señora salí desanimada de la tienda.

Realmente no quería caer en el cliché de comprar chocolates pero me estaba ganando la tentación por comprarle una tarjeta de regalo.

Al final ya muy cansada y desesperada entré en la tienda que parecía más tranquila y compré una bolsa que estaba situada en medio del estante, justo debajo de un foco que hacía brillar los cierres y adornos. A esas alturas del partido ya no supe si realmente me gustaba la bolsa o simplemente estaba bien ubicada.

Después de esta odisea me haré el firme propósito de no volver a tener suegra en 10 de mayo hasta nuevo aviso. O hasta que las tiendas logren que el comprar un regalo sea una experiencia sencilla y agradable.